Cómo mejorar tus habilidades comunicativas para entrevistas y entornos de trabajo

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Cómo mejorar tus habilidades comunicativas para entrevistas y entornos de trabajo

Seguro que alguna vez has salido de una entrevista pensando: «Sabía responder esa pregunta, pero los nervios me jugaron una mala pasada».

Es una situación mucho más habitual de lo que parece. De hecho, muchas personas no tienen dificultades para hacer su trabajo, sino para explicar todo lo que saben hacer cuando tienen delante a un entrevistador.

La buena noticia es que las habilidades comunicativas para entrevistas de trabajo no son un don con el que se nace. Igual que aprendemos un idioma o utilizamos un programa informático, también podemos aprender a comunicarnos mejor.

Y no solo para encontrar empleo. Saber expresarse con claridad también ayuda cuando empezamos a trabajar, hablamos con compañeros o atendemos a clientes.

 

Una entrevista no es un examen

Uno de los errores más frecuentes es pensar que la entrevista es una prueba donde no puedes equivocarte.

En realidad, una entrevista es una conversación. La empresa quiere conocerte, quiere saber cómo eres, cómo trabajas y qué puedes aportar al equipo. Por eso, no hace falta memorizar respuestas perfectas. Lo más importante es hablar con tranquilidad y ser uno/a mismo.

Hablar despacio transmite seguridad

Cuando estamos nerviosos solemos hablar demasiado rápido. Incluso hay personas que terminan una respuesta y sienten que casi no recuerdan lo que han dicho.

Si esto te ocurre, prueba un pequeño truco: antes de responder, respira profundamente y tómate dos o tres segundos para ordenar tus ideas.

Ese pequeño silencio no transmite inseguridad. Al contrario. Hace que parezcas una persona reflexiva y segura.

Además, si hablas despacio, el entrevistador entenderá mucho mejor lo que quieres contar.

Tu cuerpo también está hablando

Aunque no digamos una palabra, nuestro cuerpo sigue comunicando, no hace falta sentarse completamente rígido ni sonreír todo el tiempo. Basta con mostrar una actitud abierta.

A continuación te damos algunas recomendaciones:

  • Mantén una postura cómoda.
  • Mira a la persona que te entrevista cuando estés hablando.
  • Sonríe de forma natural cuando la situación lo permita.
  • Evita mirar continuamente al suelo o al móvil.
  • Utiliza las manos para acompañar lo que explicas, pero sin exagerar.

Son pequeños detalles que ayudan a transmitir confianza.

Cuenta experiencias, no solo cualidades

Hay una diferencia enorme entre decir:

«Soy responsable.»

Y explicar algo como esto:

«En mi anterior trabajo era la persona encargada de abrir el establecimiento cada mañana y organizar el trabajo antes de que llegaran mis compañeros.»

Las empresas recuerdan mucho mejor las historias que las listas de cualidades. Siempre que puedas, acompaña tus respuestas con ejemplos reales.

Practica antes de la entrevista

Nadie se presenta a un examen sin estudiar. Entonces, ¿por qué muchas personas acuden a una entrevista sin haber ensayado?

Prepararse no significa aprender un discurso de memoria, significa sentirse más cómodo hablando sobre uno/a mismo. Puedes practicar de varias maneras.

Por ejemplo, pídele a un familiar o a una amistad que haga de entrevistador durante unos minutos.

Otra opción muy útil es grabarte con el móvil. Cuando escuchamos nuestra propia voz descubrimos cosas que normalmente pasan desapercibidas: hablamos demasiado rápido, repetimos muchas veces la misma palabra o utilizamos demasiadas muletillas.

Cómo mejorar tus habilidades comunicativas para entrevistas y entornos de trabajo

La tecnología también puede ayudarte

Hoy tenemos herramientas que hace unos años eran impensables.

Por ejemplo, puedes utilizar ChatGPT para practicar entrevistas de trabajo. Solo tienes que indicarle el puesto al que quieres presentarte y pedirle que haga de entrevistador. También puedes utilizar la cámara del teléfono para observar tu lenguaje corporal o grabar tus respuestas.

No se trata de buscar la perfección, se trata de ganar confianza y cuanto más practiques, más natural te sentirás.

Escuchar también es comunicar

Hay personas que se centran tanto en preparar sus respuestas que olvidan escuchar la pregunta.

Parece algo muy simple, pero ocurre con frecuencia. Escuchar con atención demuestra interés y evita responder algo que no tiene relación con lo que nos están preguntando.

Si una pregunta no queda clara, no tengas miedo a pedir que la repitan. Es mucho mejor hacerlo que contestar algo equivocado.

Después de la entrevista, la comunicación sigue siendo importante

Conseguir el trabajo es solo el primer paso.

Después llegan las reuniones, las conversaciones con compañeros, la atención a clientes o la relación con los responsables del equipo.

Por eso, desarrollar unas buenas habilidades comunicativas para entrevistas de trabajo también te ayudará cuando ya estés trabajando.

Una persona que sabe escuchar, explicar sus ideas y comunicarse con respeto suele integrarse antes en cualquier equipo.

Un pequeño cambio puede marcar la diferencia

A lo largo de los años hemos acompañado a muchas personas en su búsqueda de empleo y hemos comprobado algo muy interesante.

En muchas ocasiones, lo que cambia el resultado de una entrevista no es añadir un curso más al currículum.

Es aprender a transmitir mejor todo lo que ya sabemos hacer.

Por eso merece la pena dedicar un poco de tiempo a preparar nuestras entrevistas, practicar nuestras respuestas y confiar en nuestras capacidades.

Las habilidades comunicativas para entrevistas de trabajo se entrenan poco a poco. No importa si llevas meses buscando empleo o si hace años que no haces una entrevista. Siempre es un buen momento para mejorar.

Desde la Asociación Educación Cultura y Solidaridad animamos a todas las personas que participan en nuestros programas de empleo a practicar antes de cada proceso de selección. Porque comunicar bien no significa hablar mucho. Significa conseguir que la otra persona entienda quién eres, qué puedes aportar y por qué eres una buena opción para ese puesto.